El día gris



Hoy desperté en un día gris, donde se escondía el matiz. Donde apuntaba el tiempo y la abundancia de viento dramatizaba el color. Sentado en la cama, y mirando por la ventana, cuando la fuerza y la lluvia asomaba el viejo destino del llamado color.
Una vez comprendí, que no importa si llueve, porque el agua a veces se encarga de refrescar la sed del alma.
Volví a despertar en un día gris. Abrí, cerré, y volví a abrir mis ojos, y aun sin saber por qué, el cielo mantenía los mismos grises que nublaban mis nombrados ojos.
Volví a entender, que no importaban los grises, porque cualquier día se vuelve color. Sólo basta con despertar y con un respiro dar inicio al suspiro que enciende la llama de ese tan ansiado color.
Entonces puedo decir, que desperté en un día gris, donde se escondía el matiz, pero con carácter de dueño abundaba en demasía el cielo, y su respectivo color. El tan ansiado gris.

@Gonznicolas

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